Mientras tu descansas mis manos no pueden tomar el control en tu cuerpo... decido acercarme al escritorio a continuar mis líneas para evitar la tentación...
Difícil creer que, después del abismo encontraría un camino, el cual hace tiempo conocía pero jamás tome las fuerzas de seguir; tal vez por miedo o tal vez por prejuicio, sin contar las noches de insomnio mientras escribía sobre aquello durante los días escolares, a pesar de todo jamás creí que mas allá encontraría el desenlace de mis dudas...
Años atrás mientras solo era un juego perverso de infancia la realidad quería salir a flote en forma de revolución...
-Quiéreme como soy- dijo aquella sombra que se asoma por tus hombros, al voltearte solo pudo decir… -Quiéreme en forma descomunal...- descalza sobre el fango.
Sin pensar te encontré en el boulevard queriendo ser alguien más entre la multitud, pero desde que te vi jamás creí que eres alguien más, sino que eres la pieza que mi vida buscaba… Como no creer que seas tú el camino si todo me lleva a ti; ese juego perverso creado por unas mentes inocentes, trataba de dejar el mensaje que algún día te encontraría... Solo que no determinaba el tiempo.
Quiero jugar contigo a la madre y el padre detrás del baño de verano, y despedirte con un beso en tu partida.
Aunque este tratando de razonar que mis manos no pertenecen a tu cuerpo, mis ojos no podían evitar verte dormir tan feliz sobre las sabanas al revés, como evitar ese sentimiento y continuar si te encuentras en mí a habitación.
A pesar de toda la lujuria que por las venas destrozaban cada parte de mi cuerpo pude encontrar las fuerzas de creer que un par de líneas cesarían mis sentimientos...increíble es creer que, así como una figura causo dolor otra lo podría cesar, dándome esa inspiración que tan feliz me hace.
Solo quiero besarte para que la magia no calme, solo tienes que llamarme para que mi piel se deshidrate, es solo cuestión de oír tu voz.
Saber que tu cuerpo no me pertenece pero pide por mí en las noches de soledad me confunde, no quiero ser solo quien calme tu sed, no solo quiero ser quien te de pasión, ahora que por fin te encontré, quiero ser quien te levante en las mañanas con tu desayuno favorito, quien te de un abrazo solo porque si.
El mensaje por fin llego haciéndome entender que eres tu quien me daría las respuestas, aun sabiendo que no somos uno, sino sabiendo que soy la segunda.
Toda mi vida preguntando que me sucede al “Ver”, toda mi vida cuestionando si solo será algo pasajero, para que llegues tú y desates ese nudo estancado en la historia, aun así sigues siendo de otra.
Me lo has dicho no eres alguien de una sola mujer, pero no logro entender, sigo siendo una simple niña que muere por descansar en tus brazos cansada de caminar.
Algo tan sencillo se torna tan complicado sabiendo que no lo puedo gritar, sabiendo que no me puedo animar.
Oí tu respiración como una briza entrando por la ventana un día de primavera, cuando voltee estabas despertando de ese bello sueño que no me permita abandonar mi vista sobre ti.
Esos ojos que me hacen ver más allá de lo real se fijaron en mis manos, el sudor corría por mi frente tan solo con ver esa mirada imposible de explicar.
Extendiste tu mano dejando tu cuerpo envuelto en los testigos de infidelidad, queriendo q descanse mi rostro sobre tu pecho... como resistirme a tus manos, como resistirme a ti; muda desde que voltee i sin entender como, con mi cuerpo totalmente paralizado temerosamente con mi mirada fija en ti comencé a acercarme, cada paso era una eternidad, el tiempo parecía detenido y con el frio en mis pies descalzos cada vez mas me fui acercando a ti…podía sentir como el amanecer tardaba en aparecer, podía sentir los ruidos de la calle pero en mi habitación solo oía tu respiración. Parada junto a ti ni una palabra pude sacar de mi boca solo los pensamientos que no dejaban en paz mi cabeza eran las únicas palabras que oía, mi corazón no dejaba espacio entre latidos... Miraste fijo a mi rostro y pudiste sentir mi respiración agitada, notaste las lagrimas en mis ojos y aun así no podía dejar de verte, no podía perder ni un segundo la imagen de tu cuerpo recostado sobre mis sabanas, perdida en ti note que tus labios delgados y perfectos humedecías tratando de hablarme...
Aun puedo sentir tu aroma en mi almohada, aun puedo sentir tus manos sobre mi rostro, la suavidad de tus dedos sobre mi espalda, aun puedo sentir tus brazos sobre mí.
Recostada en mi cama observo mi escritorio fijamente recordando cada segundo de esa noche... con solo el resplandor de los faroles de la vereda iluminando mi habitación me recuerdo empezando la historia que aun no le encuentro fin... Porque ya no estas aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario