Gracias por aparecer en mi camino, y darme lo que necesitaba... inspiración de crear... pero esas ilusiones se mantienen en vano, estoy demasiado nerviosa como para decirte lo que por mi mente pasa...
Mi corazón no cesa, y mi respiración es cada vez más profunda, no tranquilizo, mis manos se encuentran heladas del dolor de furia que sienten en este momento.
Sé que te dije que era el final, pero no puedo acabar, hay mucho de mí que quiere decirte algo...
Huiste del altar, corriendo desaforadamente hacia la puerta de mi perdición, estas debajo mi tierra, y no te sacare hasta que lo decida, el rencor se apodero de mi, giro y giro gritando mientras esa lagrima se escapa de mi, debajo ese árbol que siempre suelo ver en mis sueños...
Volví a soñarte pero no fue como siempre, estabas en un rincón tan silenciosa como realmente eras, podía ver tu rostro pero no era el mismo... HAS DESAPARECIDO DE MÍ.
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